UN HOMBRE FIEL DE LOUIS GARREL. MANUAL DE INSTRUCCIONES PARA DEJAR ATRÁS EL PASADO


TÍTULO: Un hombre fiel. TÍTULO ORIGINAL: L’homme fidèle. AÑO: 2018. NACIONALIDAD: Francia. DIRECCIÓN: Louis Garrel. GUION: Jean-Claude Carrière y Louis Garrel. MONTAJE: Joëlle Hache. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Irina Lubtchansky. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Louis Garrel, Laetitia Casta, Lily-Rose Depp, Joseph Engel, Vladislav Galard. DURACIÓN: 75 minutos. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.bteampictures.es/un-hombre-fiel/.

CALIFICACIÓN: 

Cuando hablamos de las recientes Dobles vidas y Mentes brillantes, ya comentamos la gran habilidad del cine francés para, a través de una gran sutileza y un aparente (solo aparente) aire ligero, hablar de grandes temas, grandes pulsiones y penetrar en honduras psicológicas con trazos sencillos y casi impresionistas. Todo esto se vuelve a demostrar en Un hombre fiel, de la mano del actor y director Louis Garrel, quien ha contado en el guion de la película con la ayuda de Jean-Claude Carrière, habitual coguionista de los films de Luis Buñuel durante su etapa francesa. Únicamente esta conjunción de elementos puede explicar que, en solo 75 minutos, Un hombre fiel pueda desplegar tanta densidad narrativa y, sin explicitar abiertamente ninguno de los temas que trata, abordarlos, a la vez, con gran frescura e inteligencia.

 A la hora de analizar la figura de Garrel como actor y realizador, el primer nombre que se nos viene a la mente es el de Woody Allen, que podríamos citar como una de sus principales influencias. Es muy posible que lo sea, pero, al mismo tiempo Garrel va forjando una personalidad propia en la que, curiosamente, hay mayor cinismo y mala uva que en la obra del director neoyorquino pero, paradójicamente, al mismo tiempo, parece haber en ella mayor lugar para el optimismo. Al menos, en Un hombre fiel, su retrato de unos personajes inmersos en sus propios temores, complejos, miedos y lastres del pasado por superar, consiguen, en una preciosa escena final, reconciliarse entre ellos y ante ellos mismos y, lo que es más importante, exorcizar viejos fantasmas para, suponemos, iniciar una nueva fase de sus vidas libre de cualquier carga innecesaria y artificial.





Porque lo que une a todos los personajes de Un hombre fiel como un hilo invisible es su incapacidad para romper con el pasado y abordar el futuro sin los pesados fardos de etapas anteriores. Los personajes de Louis Garrel y Laetitia Casta siguen aferrados a su relación de antaño, Lily-Rose Depp a su amor de adolescencia y el niño Joseph Engel, como es lógico, es incapaz de procesar de forma inmediata el brusco giro que su vida ha sufrido. Pero los adultos no parecen tener mayor capacidad que el chico de reciclar sus coyunturas vitales para resolverlas satisfactoriamente. De hecho, el personaje de Louis Garrel, de forma bastante irónica, no es capaz de identificar los rasgos hamletianos del relato que el niño le cuenta para su sorpresa y la de los espectadores. Posiblemente, porque ambos están absorbidos por idénticos mecanismos mentales y de actitud.

Con unas solventes y más que correctas interpretaciones de todo el reparto y un guion astuto y magistral, Un hombre fiel consigue desplegar en hora y cuarto una historia con muchas vertientes en las que, aparte de los recovecos psicológicos en las que acabamos estando atrapados, el replanteamiento de cómo debemos abordar las relaciones sentimentales y la fuerza de los relatos que creamos para interpretarnos a nosotros mismos e interpretar las circunstancias que nos afectan también ocupan un lugar privilegiado. En definitiva, Louis Garrel ha logrado crear una miniatura deslumbrante, una pequeña joya cinéfila que podemos revisitar sabiendo que le vamos a encontrar nuevos matices y nuevas lecturas.

TRÁILER DE LA PELÍCULA:



IMÁGENES DE LA PELÍCULA:










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