ENTREVISTA A AGNÈS LLOBET


En fechas recientes, la actriz balear Agnés Llobet se ha incorporado al reparto de la serie Acacias, 38, la cual emite TVE-1 todas las tardes a las 17.50. Allí, Agnès Llobet es Laura, quien ha entrado a trabajar como criada en la casa de los personajes interpretados por Marc Parejo y Clara Garrido. La actriz da vida a un personaje ambiguo, del que intuimos que esconde segundas intenciones, y será testigo de las tensas y complejas relaciones que mantiene el matrimonio para el que trabaja. Antes de ese papel, Agnès Llobet ha acumulado una larga e interesantísima experiencia teatral, televisiva y cinematográfica. De toda ella vamos a hablar en esta entrevista y, al final, le preguntamos por la crisis sanitaria que estamos viviendo para que nos dé su visión personal. Le recomendamos que no se pierdan esa parte final de la entrevista porque sus palabras nos revelan una Agnès sensible, poseedora de un intenso mundo interior, que augura una trayectoria artística fructífera y fascinante para los próximos años.




CINE ARTE MAGAZINE: Hola, Agnès. Antes que nada, agradecerte que dediques parte de tu tiempo a responder a las preguntas de Cine Arte Magazine. Lo primero que querríamos preguntarte es cómo surgió tu vocación y tu interés por la interpretación.

AGNÈS LLOBET: ¡Hola! Encantada de compartir con vosotros unos trazos de mi trayectoria profesional. No sé muy bien cómo surgió mi interés por la interpretación. Sólo puedo deciros que, desde muy pequeña, pedía a mis padres poder ir a hacer teatro y ellos encontraron una escuela de arte dramático cerca de donde vivía en Mallorca. El Centre Dramàtic diMarco y su directora, Leona di Marco, fueron mi escuela teatral de los 8 a los 18 años, cuando partí a Barcelona a cursar los estudios superiores. En la escuela diMarco teníamos clases de danza jazz, claqué, voz, interpretación, canto, historia del teatro, commedia dell’arte, y tantas otras materias. Leona di Marco abrió su centro de estudios teatrales en Mallorca, después de trabajar, entre otros, con Tennessee Williams en el Fine Arts Center Key West, en Florida, y haber dirigido y dado clases en numerosos centros y prestigiosas universidades inglesas y norteamericanas. Ese fue mi despertar y cultivo vocacional.



En la imagen, momento del espectáculo Zero '92 Magazine, estrenado en 1991 por la compañía mallorquina Estudi Zero y dirigido por Leona di Marco, primera profesora teatral de la actriz Agnès Llobet


CINE ARTE MAGAZINE: ¿Cómo ha sido tu formación como actriz?¿Qué momentos de esa formación recuerdas con más cariño o son los que más te han marcado?

AGNÉS LLOBET: Me fui a Barcelona y estudié un año en el Col·legi del Teatre y después hice la licenciatura de arte dramático en el Institut del Teatre de Barcelona, en la especialidad de texto. Esos cinco años en Barcelona tuvieron momentos de todo tipo. La formación en el Institut del Teatre fue una experiencia que siempre recordaré con muchísimo cariño. Se unen el despertar de una etapa vital (de los 19 a los 23), con una formación muy exigente en la que entran en juego todo tu mundo interior, tus estructuras emocionales, tu cuerpo físico, tu imaginación, tu intelecto...



Imágenes del Col·legi del Teatre (arriba) y del Institut del Teatre (abajo), centros de Barcelona donde se formó Agnès Llobet


CINE ARTE MAGAZINE: Tienes una amplia experiencia teatral. Has interpretado textos de Martin McDonagh, Mar Pla, David Auburn, Jean Giradoux, Anton Chéjov, Sam Shepard, David Mamet, William Shakespeare o August Strindberg… ¿Qué proyectos y montajes son los que más te han marcado como actriz? En concreto, nos gustaría que nos hablaras de cómo fue tu experiencia con El incendio de las mariposas, un montaje realizado a partir de un texto de tu autoría.

AGNÈS LLOBET: Es verdad que cada montaje es un aprendizaje. Que cada equipo es un mundo con el que descubres una mirada diferente hacia el arte y hacia el oficio. Todo suma, o resta (no sé). Todo afecta. Todo, en su conjunto, te hace. Hay dos montajes que para mí son cruciales en mi crecimiento como actriz: Prueba, de David Auburn y Una Gaviota (así se tituló la adaptación que se hizo), de Anton Chéjov. Prueba la dirigió Emilià Carilla y Una gaviota fue una dirección colectiva del equipo artístico en su conjunto, pero seguía las directrices y propuestas de investigación de Joan Carles Bellviure. Con ambos he tenido el privilegio de trabajar a lo largo de los años. Y siendo directores con miradas y trayectorias muy diferentes, con ellos y de ellos, en gran medida, he podido desarrollar mi mirada teatral. Compromiso, verdad, juego, reacción, concreción... bases de un abecedario.


A la izquierda, cartel de Prueba de David Auburn; a la derecha, fotografía del elenco de Set Sibèries, compañía que representó Una gaviota de Antón Chéjov. Prueba y Una gaviota son dos de los montajes que más han marcado la trayectoria profesional de Agnès Llobet


AGNÈS LLOBET: El incendio de las mariposas es un viaje aparte. Hacía años que también escribía. Había publicado dos poemarios: Podríem y La mujer de Poe. Y necesité aunar esos dos mundos. En el fondo, es investigar sobre la palabra, contar otra historia, aportando nuevos elementos: los que ofrecen las palabras organizadas en otro lenguaje, en otro código. El incendio de las mariposas habla de las manías, miedos y fobias que tenemos todos y cada uno de nosotros. Es un viaje que indaga sobre la distorsión de la percepción de la realidad que podemos tener, partiendo de lo anecdótico, pasando por lo traumático y buscando la poética de las patologías. Tuvo una acogida muy potente. El libro publicado con el poemario íntegro, también incluía una relectura, con propuesta interactiva con el lector, del artista Francisco Javier Barrera. Y el tercer plano era la función teatral.



A la izquierda, cartel del espectáculo teatral El incendio de las mariposas. A la derecha, portada del poemario homónimo escrito por Agnès Llobet


CINE ARTE MAGAZINE: Te hemos visto en numerosas series de televisión, como El secreto de Puente Viejo, La sonata del silencio, La casa de papel, Las chicas del cable… Muchas de ellas se han convertido en series muy populares y hasta legendarias. ¿Qué recuerdo te ha quedado de todos estos proyectos? ¿Se percibe durante la preparación y el rodaje que una serie va a acabar siendo un gran éxito o es algo en lo que no pensáis mientras ello sucede?

AGNÈS LLOBET: La sonata del silencio fue mi primera serie nacional, y eso marcó mi experiencia. El personaje de Virtuditas era un regalazo, en el que sumergirse y buscar matices en cada secuencia. Estrenarme con un director de la talla de Iñaki Peñafiel fue un placer. Tenía la ficción, artística y técnicamente clarísima; y buscaba la máxima exigencia de cada uno de nosotros. Buscaba la belleza en cada personaje y el respeto en cada trama de la historia, por pequeña que fuera. Participar, con personajes más o menos presentes, en producciones del nivel y repercusión como han sido El secreto de Puente Viejo, Las chicas del cable o La casa de papel, son pasos en esta carrera de fondo. Cuando trabajas en tu personaje, con el equipo y sus días de rodaje, el post-estreno está lejos de lo que nos atañe a todos en ese momento. Te vuelcas en la historia, te comprometes con la trama y confías en el engranaje que construimos entre todos. Y si la historia gusta, si las tramas conmueven – te mueven, si el personaje te habla, entonces la satisfacción es completa.



De izqda. a dcha. y de arriba a abajo, Agnès Llobet en La sonata del silencio, El secreto de Puente Viejo, La casa de papel y Las chicas del cable


CINE ARTE MAGAZINE: Has participado en la serie Servir y proteger con un personaje que apareció en un par de episodios y que nos dejó con ganas de más. Se nota (eso creemos) que tuviste que prepararlo de forma concienzuda. Tratándose de un papel que es para unos pocos episodios de una serie, ¿cómo se aborda en relación a un personaje para una obra de teatro que hay que defender durante un período más o menos largo de tiempo o para una serie con una presencia durante una o varias temporadas?

AGNÈS LLOBET: Para mí es lo más difícil en el trabajo audiovisual, el participar en un personaje más pequeño, para el que acudes solo varias sesiones en el rodaje. Es una cuestión de tiempo. Entender con precisión la propuesta (su lenguaje, las directrices, el código interpretativo, etc.), crear de la nada vínculos entre personajes, coger confianza con el equipo, etc. El tiempo muchas veces lo es todo para ser capaz de arriesgar en tu propuesta, para vencer la corrección, para eliminar cualquier atisbo de tensión... ¡Yo sigo trabajando en ese talón de Aquiles!


CINE ARTE MAGAZINE: En cine, has tenido una participación fascinante en el film Letters to Paul Morrisey de Armand Rovira. Fue una película que nos encantó en cuanto la vimos y que ocupó el puesto número 7 en nuestro ranking de mejores películas españolas de 2019. ¿Cómo fue tu experiencia con este proyecto?

AGNÈS LLOBET: Letters to Paul Morrisey fue un proyecto muy especial desde sus inicios. La propuesta vino de la mano del equipo creador inicial: Armand Rovira, Edu Biurrun y Rubén Pérez. ¿Cómo rechazar participar en una película experimental, grabada en cinta caducada e interpretando en japonés (idioma que desconocía por completo)?¿Cómo negarse a ese reto? Fue como construir un manual del proceso necesario para encontrar la verdad, hablando en una lengua que se aleja de cualquier esquema de la lengua propia. Buscar su musicalidad y hacerla orgánica. El rodaje se extendió a lo largo de 4 años. Así que también en cada reencuentro, el personaje cambiaba a niveles que en otro formato no puedes permitirte.



Deslumbrante fotograma de Letters to Paul Morrissey. A la dcha., Agnès Llobet.


CINE ARTE MAGAZINE: Desde hace unas semanas, te estamos viendo en la serie de TVE-1 Acacias, 38. ¿Cómo has vivido tu incorporación a este proyecto?

AGNÈS LLOBET: En este proyecto estoy recuperando la valentía para arriesgarme. El equipo que hay en esta producción es uno de los más agradables con los que he podido trabajar. Generan mucha confianza sin perder profesionalidad ni exigencia. El personaje de Laura permite trabajar en lo ambiguo, no construir un personaje blanco o negro, necesita dimensión y evolución interna, por sutil que pueda mostrarse. Estoy muy agradecida por la oportunidad que me han dado.



Agnés Llobet junto a Marc Parejo en una escena de Acacias, 38


CINE ARTE MAGAZINE: ¿Nos espera a los espectadores muchas sorpresas en relación a tu personaje?¿Cuál es el aspecto que más te ha llamado la atención o el que consideras más interesante del mismo?

AGNÈS LLOBET: Hay que alejarse de los juicios de valor y de las etiquetas, para encarnar un personaje. Es importante construir para ti misma todo un mundo interno del personaje, más allá de la literalidad de la información que también requiera cada trama. Hay que inventar un invisible concreto para poder trabajar en el set con más libertad, creatividad y profundidad. Para mí siempre es imprescindible construir en el "aquí y ahora", en reacción a los compañeros y compañeras de reparto y a los elementos técnicos y artísticos del resto de departamentos. Si sabes que el director, en ese preciso momento, empezará la secuencia con un pequeño travelling de tus manos a tu cara, ahí hay un espacio para construir  un gesto, un estado, un detalle, que quizás pueda tener un recorrido que incluso ni siquiera tú esperas. Laura es un personaje que en el set muchas veces tiene la acción de limpiar o servir la comida. Cada objeto, cada gesto es una oportunidad para construir a Laura y huir de una criada, en genérico. En el departamento de arte tengo a una gran amiga, de la que he aprendido mucho. Si Laura tiene que pasar el plumero por la mesa del despacho, en la que hay libros, un abrecartas y una bola del mundo, puedo decidir cómo jugar con esos elementos, y crear así a esa Laura y no a otra. Me interesa mucho construir con los pequeños detalles, en pequeño y es Acacias, 38, ese aspecto lo disfruto mucho.



Agnés Llobet (izqda.) y Clara Garrido (dcha.) comparten un momento de Acacias, 38


CINE ARTE MAGAZINE: Aunque, ahora mismo, todo está parado debido a la crisis sanitaria, ¿qué proyectos profesionales futuros nos puedes contar?

AGNÈS LLOBET: Reanudaremos las dos giras teatrales que han quedado suspendidas: La malcontenta, dirigida por José Martret, a partir de la novela de Sebastià Alzamora; y La Señorita Julia, de Strindberg, dirigida por Joan Carles Bellviure. Este domingo se ha estrenado Mentiras en Atresmedia Premium, serie en la que tuve el placer de trabajar. Espero en breve también podamos reanudar, además de Acacias, 38, el rodaje de la tercera temporada de Amor de cans, para el canal autonómico de las Illes Balears, IB3. También se ha pospuesto la presentación de mi último poemario, Turista Zero, editado por la Obra Cultural Balear. Y a la espera de saber cómo afectará esta parada para otros proyectos audiovisuales y teatrales que estaban en fases más iniciales.



Carteles de La malcontenta y La señorita Julia, dos obras teatrales protagonizadas por Agnès Llobet y cuyas giras están a la espera del fin de la crisis sanitaria


CINE ARTE MAGAZINE: Para terminar, la crisis del coronavirus está marcando nuestras vidas y todo nuestro tiempo y todos nuestros pensamientos. ¿Qué podrías decir a nuestros lectores sobre la situación que estamos viviendo?

AGNÈS LLOBET: Que la incertidumbre y la angustia no nos paralice. Que la suciedad intencionada no nos contamine el espíritu solidario. Que encontremos caminos propios para liberar las frustraciones y no nos dejemos convertir en títeres. Que son tiempos de buscar los porqués, la historia y el devenir de los conceptos. Que hay que ser conscientes de cómo se utiliza el lenguaje: democracia, guerra, estado de alarma, resistencia, la importancia de una curva numérica (¿personas o moneda?), etc. Que el respeto precisa debate. Que crear agota más que destruir pero os aseguro que es inmensamente más sano, bello y necesario. Que no olvidemos que la inventiva de los humanos es infinita: desde la economía a la Divina Comedia, pasando por las armas de destrucción masiva o nuestros amigos imaginarios de la infancia. Que siempre tenemos la opción de acercarnos a la luz o a la oscuridad, en cada camino iniciático. Y que todos y cada uno de nosotros tenemos el mismo derecho de recorrerlo en igualdad de condiciones.


Después de estas palabras, poco más podemos decir. Solo recomendar a los lectores que apunten el nombre de Agnès Llobet y que no lo olviden porque, tanto en teatro, cine y televisión, seguro que nos va a deparar grandes sorpresas y satisfacciones. En Cine Arte Magazine, se las comentaremos.



No tenemos la duda de que en Cine Arte Magazine seguiremos muy atentamente la trayectoria de una personalidad que tanto nos ha fascinado como la de de la actriz Agnès Llobet




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