EL FESTIVAL DE MÁLAGA A FONDO. LARGOMETRAJES DE FICCIÓN (1): ASAMBLEA DE ÁLEX MONTOYA





En Málaga, a 16 de marzo de 2019.

Estándose celebrando el 22º Festival de Málaga – Cine en Español, a las 16.30 horas, en la Sección Zonazine, se proyecta la película Asamblea, dirigida por Álex Montoya, e interpretada por Francesc Garrido, Cristina Plazas, Nacho Fresneda, Greta Fernández, Jordi Aguilar, Irene Anula, Abdelatif Hwidar, Marta Belenguer, Sergio Caballero, Lorena López, Pablo Sánchez, María Juan, Juan Mandli y Jorge Silvestre. Siendo una película de solo 75 minutos, nos impacta, nos sorprende, nos desconcierta, nos hace reflexionar y hasta nos hace reír y quedarnos con los ojos abiertos como platos en un quiebro inesperado de la trama, que no es meramente un conejo sacado de la chistera sino que se acopla perfecta y exactamente al espíritu y meollo de la propia historia.

En principio, el argumento de Asamblea parece fácil de resumir. Los personajes interpretados por Francesc Garrido y Cristina Plazas presentan para su aprobación ante los miembros de una asamblea (que forman parte de un colectivo indeterminado) un “concierto” (que nunca se aclara en qué consiste) y todo parece fácil para que dicha aprobación se efectúe. Sin embargo, no todo será tan sencillo. En primer lugar, porque los integrantes del colectivo empiezan a poner objeciones imprevistas de todo tipo a lo que se propone. Y, en segundo lugar, porque el personaje de Francesc Garrido se encuentra, inesperadamente, con su hija (Greta Fernández), que se ha marchado de casa, en el lugar donde se va a celebrar el acto, complicándole que se pueda centrar en el objeto principal de la reunión que ha convocado. Poco a poco, todo se va apartando de lo que estaba previsto y las cosas se empiezan a salir de madre…




Imagen de Asamblea de Álex Montoya. De izqda. a dcha., Irene Anula, Nacho Fresneda, Jordi Aguilar, Lorena López y María Juan


Los principales elementos, entre otros, que nos gustan del film y que hacen encandilarnos de él son los que, a continuación, se relacionan:

1º.- Siendo la adaptación de una obra teatral (La Gent) de Juli Disla y Jaume Pérez (a su vez, guionistas de Asamblea), la película tiene el suficiente dinamismo visual e interpretativo como para que olvidemos su origen y nos mantenga constantemente enganchados como espectadores cinéfilos y cinéfagos.

2º.- La magnífica actuación de todo el reparto, capaz de trazar caracterizaciones a la vez precisas, complejas y hasta retorcidas de sus personajes, siendo un retablo humano susceptible de ser analizado individualmente de forma exhaustiva. Sería posible detenernos en cada carácter del reparto y hablar de cada uno de ellos largo y tendido porque todos tienen su máscara externa y, simultáneamente, saben insinuar una cara oculta que casi es más profunda y enjundiosa que la superficial.

3º.- La película de Álex Montoya es, en primera instancia, una reflexión sobre las virtudes y defectos del método asambleario como vía para la toma de decisiones que afectan a nivel comunitario. ¿Sería eficaz, eficiente y viable que todas las decisiones que afectan al interés común de un grupo se adoptasen mediante la participación de todos?¿O ello llevaría a la parálisis?¿Hasta qué punto los intereses, manías y obsesiones individuales desvirtuarían el debate y este quedaría inevitablemente viciado?¿O, a pesar de las dificultades que entraña, puede ser el método más satisfactorio para recoger las opiniones y puntos de vista de todos?

4º.- Sin embargo, no cabe pensar que Asamblea se limita a tratar esa cuestión. Otros temas como el choque entre el idealismo y el pragmatismo o esa sensación que nos acaba dominando conforme la madurez avanza de vivir la vida a medias, de estar siempre inmersos en proyectos que nunca llegan a terminar, de estar pendientes de unas expectativas que están siempre pendientes de cumplir y nunca parecen llegar a satisfacerse (aunque sean parcialmente) convierten a Asamblea en un fresco vivo y realista de la problemática de los tiempos actuales y de los sentimientos de frustración y desencanto que impregnan el espíritu de esta época en que vivimos.





Francesc Garrido y Cristina Plaza dirigen la reunión que centra el argumento del film. Pero pronto nos daremos cuenta de que sus puntos de vista no coinciden del todo…


En vista de los puntos anteriores, procedimos a tomar, con carácter urgente, dos decisiones respecto a la película.

1.- Contactar con el equipo de la misma.

2.- Proceder a entrevistarlo para aclarar la génesis de Asamblea, preguntar sobre cómo fue su realización y confirmar o desmentir que los temas detectados en el film estaban realmente dentro de las intenciones de sus autores.

De este modo, quedamos citados todos en la terraza del Hotel AC Málaga Palacio y, una vez allí, sometimos a los allí presentes a un exhaustivo cuestionario, cuyas respuestas transcribimos como parte esencial e inseparable de este acta.



Greta Fernández es Tosca, hija de Josep (Francesc Garrido). Su padre la encuentra, de forma imprevista, en el lugar donde se va a celebrar la reunión


El primer turno de palabra es concedido a Greta Fernández, quien interpreta a Tosca, hija de Josep (Francesc Garrido). Empezamos preguntándole por lo que creemos el aspecto más importante de su personaje.

CINE ARTE MAGAZINE: Debería empezar con una pregunta que voy a hacer a todos los integrantes del reparto que están hoy aquí. Pero pienso que tu personaje es diferente. Creo que todos los personajes son como un iceberg. Vemos su parte superior pero esconden toda una serie de aspectos, que afloran en la historia, que intuimos pero que no vemos de manera explícita. Pero creo que tu personaje es el más transparente de todos…

GRETA FERNÁNDEZ: Yo también lo creo.

CINE ARTE MAGAZINE: Es un personaje que ve las cosas desde fuera y que actúa con plena transparencia. Le dice a su padre las cosas como son y, en un momento dado, cuando tiene que defender a su padre, lo hace. Es un poco el personaje que menos tiene que esconder…

GRETA FERNÁNDEZ: Sí, yo creo que Álex quería un personaje adolescente. Una chica joven, una chica que no la llamaría rebelde (porque no creo que sea un adjetivo para definir a Tosca) pero sí un personaje un poco más fresco en toda la historia. Yo, Greta Fernández, también soy un poco así. Entonces, no me costó nada entender lo que quería Álex, algo muy natural, muy del momento, muy de estar ahí, de estar escondiéndose con el novio, que, de repente, se encuentra con esa reunión, y que ella escucha desde la distancia pero también con respeto porque cuando se produce ese momento de enfado de uno de los participantes contra el resto ella se lanza a defenderlos… Creo que eso también es algo bonito del personaje. Pero, sí, estoy de acuerdo contigo. Creo que es un personaje bastante distinto a todos los demás.

CINE ARTE MAGAZINE: Aunque, superficialmente, la película parece tratar solo de qué ocurre cuándo una serie de personas se reúnen para llegar a un acuerdo sobre un tema pero el debate acaba yendo por otros derroteros, creo que también trata otros temas. Por ejemplo, el enfrentamiento entre las posiciones idealistas y el problema cuando esas posiciones hay que llevarlas a la práctica, que es el dilema en el que se mueve el personaje de tu padre, y otro tema, en que tú también sirves de contraste, que es esa sensación de vivir la vida a medias, que nunca llega ese momento en que se puede dar por terminada una etapa y se inicia otra…

GRETA FERNÁNDEZ: Tendría que volverla a ver para confirmar eso que me estás diciendo. La he visto solo una vez, en casa de mi novio, una noche, y tendría que volver a verla para encontrar ese matiz del que me hablas. Pero me lo apunto… La realidad es que, para el resto de personajes, la situación que han vivido y la situación en la que están metidos es muy diferente a la de Tosca. Tosca aún no ha pasado por las experiencias que ha vivido el resto de los personajes y ahí puede radicar la diferencia con estos. Ellos estaban más metidos en su propia conversación y quizás sí pueden ser más conscientes de ese matiz. Será muy interesante ver cómo se percibe esto desde fuera por parte del espectador.

CINE ARTE MAGAZINE: Una cosa que habéis hecho muy bien es que, tratándose de la adaptación de una obra teatral, no se nota para nada. Ha quedado una película muy ágil y dinámica. ¿Vosotros notáis como actores la diferencia entre una película que viene de un texto teatral y la que no?

GRETA FERNÁNDEZ: Yo no porque acabo de empezar mi carrera como actriz y estoy empezando a descubrir todas estas cosas. Yo creo que Asamblea es una película que te lees el guion y piensas que la puedes hacer como un texto teatral, algo que no pasa con todos los guiones. Pero también creo que es un texto que, de entrada, se podría hacer perfectamente para el cine. No era fácil y menos con el poco tiempo que teníamos. Y me sorprende mucho, para bien, el resultado final que ha tenido. Porque pensaba que era muy difícil rodar eso en tan poco tiempo como teníamos y en la atención que había que poner en cómo se hacía, cómo se rodaba, cómo se decía cada frase. Y yo creo que ha quedado muy bien.

CINE ARTE MAGAZINE: Tú previamente habías trabajado en Amar de Esteban Crespo, en No sé decir adiós de Lino Escalera, en La enfermedad del domingo de Ramón Salazar… ¿Notaste en el texto de Asamblea ese carácter de adaptación teatral frente a tus anteriores trabajos?

GRETA FERNÁNDEZ: Sí, pero al final por sentido común: es una sala con gente hablando alrededor de una mesa redonda. Partiendo de ahí, es muy fácil llevar al teatro. Claro si es una película con cuatrocientas mil localizaciones, no te imaginas eso en una obra teatral.

CINE ARTE MAGAZINE: ¿Qué le dirías a los espectadores para animarlos a que vayan a ver la película?

GRETA FERNÁNDEZ: Yo creo que es una película ligera, divertida. Como te he dicho, yo la vi en casa de mi novio, con mis amigos, a la hora de cenar, diciendo que iba a poner una película de hora y cuarto. Fíjate que fue en un momento por la noche al que llegamos cansados y en el que, como sea un coñazo, la película no la va a aguantar nadie. Y nos divertimos muchísimo viéndola, nos reímos muchísimo y yo creo que la gente se queda sorprendida y acaba diciendo: “¡Jo, pues está superbién!”. Mira que es simple pero qué bien funciona. Yo recuerdo que se lo conté a mi padre y me dijo: “¡Cómo no se me ha ocurrido a mí antes esta historia!”. Es muy simple pero da mucho juego.



José Manuel Cruz, director de Cine Arte Magazine, con Greta Fernández


CINE ARTE MAGAZINE: Greta, ¿qué nos puedes decir de tus próximos proyectos?

GRETA FERNÁNDEZ: Tengo pendiente de estrenar dos proyectos muy bonitos. Lisa y Marcela de Isabel Coixet y La hija de un ladrón de Belén Funes, con mi padre, Eduard Fernández, y Álex Monner.

Como anexos 1 y 2 de esta acta, enlazamos dos vídeos con imágenes de las dos películas que Greta Fernández estrenará a lo largo de este 2019:






Para continuar con los sucesivos turnos de intervenciones, se le concede la palabra a Álex Montoya, director de la película, a quien preguntaremos cómo planteó la planificación y realización de la misma y la dirección del reparto, aspectos fundamentales del film. Álex ha dirigido con anterioridad numerosos cortos (REC, Te quiero, Si quieres, puedes, Gris, Hotel y domicilio, ¿Y si hacemos un trío?, El punto ciego, Abimbowe, Cómo conocí a tu padre, Marina, Maquillaje, Lucas, El Tío, Vampiro) y este es su primer largometraje como realizador.



Álex Montoya, director de Asamblea


CINE ARTE MAGAZINE: Aparentemente, Asamblea es una película que trata sobre un grupo de personas que reúnen para tratar de llegar a un acuerdo y no llegan, al final, a ningún tipo de acuerdo pero yo creo que la película tiene más hondura que eso, que trata otros temas. Por ejemplo, el enfrentamiento entre idealismo y pragmatismo y esa sensación que me deja al final de vivir la vida a medias: crees que vas a vivir un momento importante y sales de él con los mismos problemas y con problemas adicionales…

ÁLEX MONTOYA: Es un poco lo que le dice Cristina Plazas a Francesc Garrido al final de la película: que no se agobie, que han avanzado mucho. Realmente, no han avanzado mucho… Con su propia hija, le pasa algo parecido. La hija no aparecía en el guion ni en la obra de teatro original. El tema de la hija lo metí yo. Porque es, si así podemos decirlo, una especie de representante del espectador, que aparece tarde pero que realiza esa función de decir “esta gente, ¿de qué está hablando?”, de pasar un poco de todo y que todo le parece un poco absurdo… Pero, a la vez, quería marcar los dos niveles de autoridad del padre. Por una parte, el personaje de Francesc tenía que dialogar para conseguir que el grupo acepte el acuerdo del “concierto”. Y, por otra parte, con su hija es mucho más autoritario: esto lo haces porque yo lo digo, no hagas ruido, este chico que te has traído me lo presentas o, si no, no te lo traigas más… Y en ninguno de los dos campos consigue mandar. Yo creo que es un poco de desorientación del hombre de mediana edad en la sociedad actual que no sabe muy bien cómo conseguir que se le oiga o se le haga caso. Lo intenta hablando y no lo consigue. Lo intenta mandando pero tampoco lo consigue. Y sí, yo creo que sí se avanza en la reunión. A pesar de la sensación que se transmite, sí se avanza pero a la velocidad a la que pueden avanzar estas cosas… Cuando hay un colectivo de personas, en el que cada una quiere cosas diferentes, y hay gente que es más resistente a la autoridad y no quiere que se le impongan cosas desde Madrid y, en cambio, hay otros que se dan cuenta que es lo más práctico para seguir avanzando, de alguna manera tienes que lidiar con todo eso para llegar a una solución. Al final de la reunión, pues bueno, consiguen elegir un representante para que renegocien el borrador del concierto con Madrid, que algo es algo… Posiblemente, al final, sí que sea la voluntad del grupo que se ha reunido para llegar a un acuerdo.

CINE ARTE MAGAZINE: Es decir, no cabe pensar que es un Esperando a Godot actualizado en el que Godot nunca llega, sino que Godot se le empieza a ver en el horizonte…

ÁLEX MONTOYA: Sí, se le ve… Hay otra cosa que aparece en el guion y que no estaba en la obra de teatro original… Porque, claro, aquí nos movíamos en una línea muy delgada. ¿Es una película pro-asamblea? Es decir, ¿es una película a favor de la toma de decisiones mediante métodos asamblearios, donde todo el mundo cuenta y donde todo el mundo puede opinar?¿O está ridiculizándolo un poco? Nosotros, en la película, incluimos esa frase que dice Cristina Plazas: “Es complicado pero es la mejor manera”. Reconocemos que es un método muy complicado, muy lento, muy farragoso, y que, probablemente, para el caso de un país que quiere ir a la guerra, por ejemplo, la decisión no se podría tomar de forma asamblearia… Hay decisiones que no se pueden tomar de esa manera. Pero el ideal de democracia es ese. Que todo el mundo hable y todo el mundo opine.

CINE ARTE MAGAZINE: La película tiene una gran virtud y es que, pese a su origen teatral, es una obra muy dinámica, muy visual y, desde el primer momento, olvida, si lo sabías o lo intuías, que se trata de una adaptación de una obra de teatro. Supongo que es algo que has tenido que trabajar muy a fondo…

ÁLEX MONTOYA: A mí me hubiera gustado que la planificación hubiese sido más cinematográfica todavía. Pero, por temas de restricción de tiempo, tuvimos que utilizar dos cámaras. El tema de las dos cámaras, teniendo en cuenta además que el espacio no era muy grande, te limitaba mucho los tiros que podías hacer. Lo ideal hubiera sido hacerlo con una cámara con una o dos semanas más de rodaje. Por ejemplo, tal como ha quedado, por ejemplo, no hay apenas movimientos de cámara, meter más travellings para remarcar algunas cosas… Pero, por temas de restricción de tiempo, no se pudo. Eso sí, por otra parte hubiera sido muy pesado porque es una película que se desarrolla solo en un sitio, es muchísimo texto… Entonces, claro, si tienes una cámara y la enfocas a un personaje que dice una frase, los otros le tienen que dar réplica y tendríamos que haber repetido en el rodaje muchas veces un mismo texto, con el agotamiento que eso conlleva… Entonces, era complicado. Al final, yo creo que hay un equilibrio muy bueno. Al principio, es un poquito más estático pero, como lo rodamos de forma cronológica, conforme nos fuimos haciendo con el espacio, encontramos tiros de cámara más interesantes…

CINE ARTE MAGAZINE: En la película, hay elementos estrictamente cinematográficos muy interesantes que ayudan a su dinamismo. Por ejemplo, ese gag que se repite varias veces: el señor mayor y su acompañante que siempre llegan tarde a las votaciones… Eso es muy de El Gordo y el Flaco o muy de Tati, por ejemplo…

ÁLEX MONTOYA: Sí, es un running gag que tenemos en la película. Este tipo de cosas eran muy necesarias porque la película partía de una desventaja en relación a la obra de teatro. La obra de teatro empleaba un mecanismo muy inteligente. Primero, todo era un círculo. Y, segundo, el público se sentaba dentro del círculo. Y tú no sabías muy bien quién era actor y quién no lo era. Si lo reconocías, de acuerdo, pero cuando sale el personaje que monta el pollo, era un personaje que estaba todo el tiempo callado y, en un momento dado, saltaba… Si no conocías al actor, hasta que no llegaba ese momento pensabas que era alguien más del público. Ese tipo de cosas, lógicamente, no la hemos podido hacer. Entonces, lo hemos adaptado lo mejor posible.



 Juan Mandli y Jorge Silvestre protagonizan el principal running gag (o “chiste recurrente”) de la película.


CINE ARTE MAGAZINE: Hay algo que te quiero preguntar a ti y a todos los actores. Todos los personajes se han trabajado como si fueran icebergs, de los que vemos una parte pero, por debajo, hay todo un mundo de motivaciones, obsesiones… Se intuyen pero nunca se hacen patentes. Cada personaje es un mundo.

ÁLEX MONTOYA: Mira, la obra de teatro tenía más personajes. Aquí, los hemos condensado. Los más parecidos los hemos convertido en un solo personaje para hacerlo todo más sencillo de planificar. Y a los principales personajes sí que yo les he dado pautas pero, en el caso del resto, yo creo que los actores se lo traían trabajado desde casa. Como no teníamos tiempo para ensayar, y el tiempo para estar conmigo, con el director, iba a ser limitado, muchos se dijeron que se iban a preparar cositas… Y yo creo que eso se nota. Pero es mérito de ellos. No me puedo poner flores en ese aspecto.

CINE ARTE MAGAZINE: Se lo he preguntado a Greta, ella cree que sí, y es que pienso que su personaje es el más transparente de todos…

ÁLEX MONTOYA: Sí, y ve todas las cosas con una cierta distancia. Con una distancia irónica. Ella lo dice: “Mi padre está todo el día dedicado a eso”. Los ve como un grupo centrado exclusivamente en sus problemas. Y ella en cambio tiene una vida más sencilla, más emocionante… Funciona, en cierto sentido, como un avatar del espectador, si quieres… Un punto de vista desde fuera. Cuando hablan de la huelga de hambre, ella se queda flipando. Pero, a la vez, también es una tía muy valiente. Porque, cuando hay problemas, ella interviene. Porque el resto deja hablar al personaje que monta la bulla y, en cierto modo, mantiene la compostura porque el método asambleario permite este tipo de cosas pero la que salta al final es ella. Acaba representando al sentido común del espectador.



José Manuel Cruz, director de Cine Arte Magazine, con Álex Montoya, director de Asamblea


CINE ARTE MAGAZINE: ¿Cuáles son vuestras expectativas en el Festival de Málaga?

ÁLEX MONTOYA: Nuestra principal expectativa es conseguir distribución. Es una película muy sui generis. Es muy asequible al espectador una vez que entras en la sala pero puede costar, con esta propuesta, llevarle allí. Una película que está en castellano, en catalán, en valenciano, basada en una obra teatral, cuesta hacer un tráiler excesivamente brillante… Lo que tienes que hacer como espectador es meterte en esa discusión y formar parte de ella.

CINE ARTE MAGAZINE: ¿Crees que puede ayudar a la película que cada espectador puede sacar una idea distinta sobre el tema de si un sistema asambleario funciona o no? Algunos saldrán con la idea de que es un sistema efectivo, otros, en cambio, pensarán lo contrario.

ÁLEX MONTOYA: Nos gustaría que se creara esa polémica. De hecho, se llegó a plantear convencer a un personaje político, que tenga presencia en redes, y que le gusten estos temas, para hacerle un pase. Porque creo que es un debate interesante que plantea la película. Hemos tenido cuidado en no pisar muchos callos. Igual, deberíamos haber pisado más… Si haces una película como más polémica, más agresiva, igual alcanzas más repercusión. Pero eso no estaba en la obra y, al final, no hemos querido meterlo en la película.

Una vez que hemos hablado con el director del film, el tercer turno de palabra será para dos de los intérpretes: Jordi Aguilar e Irene Anula. Jordi Aguilar interpreta al personaje que encierra la gran sorpresa de la película, el golpe de efecto que deja KO al espectador y que eleva, sin duda, a Asamblea a un nivel superior. En consideración a evitar spoilers, permitiremos que este tema sea tratado con suma discreción y cautela. Por otra parte, Irene Anula interpreta a otra de las integrantes del grupo que, como hemos dicho, parece que sabremos todo de ella al primer golpe de vista pero que, conforme avance el metraje, insinuará más dimensiones que quedarán a merced de la intuición del espectador. Empezamos preguntándoles por la cuestión que hemos planteado previamente a Greta y a Álex.

CINE ARTE MAGAZINE: ¿Habéis trabajado los personajes como icebergs en los que la parte esencial de su personalidad está oculta a nuestra vista?

IRENE ANULA: En mi caso, yo te diría que el 70% de mi personaje es la escucha. Escuchar y tener superclaro su línea de pensamiento en relación a lo que va sucediendo. Esto me gusta, esto no me gusta, con qué estoy de acuerdo y con qué no… Yo partí de ahí. Como para tener un discurso como mucho más claro y demás. Ahora, esta tipa, que en mi caso es una tía con las cosas muy claras, con una personalidad fuerte, marcada, que ha vivido el 15-M, que ha estado ya en unas cuantas asambleas, qué saben de qué va, de repente tiene sus contradicciones, tiene sus dobleces y eso, que hablé con Álex en su momento, es lo que hace más interesante a los personajes.

CINE ARTE MAGAZINE: Además, ese lado que no vemos acaba afectando a la dinámica en la que se acaba moviendo la asamblea…

IRENE ANULA: Efectivamente.

JORDI AGUILAR: Además, cada uno se va a su casa y se lleva sus problemas personales. En mi caso, el personaje está muy desubicado. Yo lo trabajé por ahí. Cuando he ido a alguna asamblea o en las propias reuniones de comunidad de vecinos, yo siempre me he encontrado muy desubicado porque hay veces que no sabes de qué están hablando. Entonces, la parte que trabajé fue: ¿Cómo se siente alguien en un sitio de estos? Pues, nervioso, y más cuando no sabes de lo que están hablando… Tienes el miedo de hablar y te dices a ti mismo: ¿Digo algo o me quedo callado y escucho por dónde va la historia?

CINE ARTE MAGAZINE: Cada uno de vuestros personajes tiene un lado que sorprende. Bueno, el personaje de Jordi Aguilar tiene un huevo Kinder que no podemos revelar. También el de Irene muestra facetas que, al principio, no creíamos… ¿Es difícil moverse entre las expectativas del espectador y la naturaleza del personaje a la que debéis ser fieles todo el tiempo?

JORDI AGUILAR: Yo tengo curiosidad por saber cómo va a reaccionar el público porque no la hemos visto con público. Tengo muchas ganas de saber qué es lo que piensa cuando lo ve. Es cierto que este personaje esconde un huevo Kinder, una gran sorpresa que no sé cómo explicártela sin revelar de qué se trata, pero tengo mucha curiosidad por ver cómo lo percibe la gente.

CINE ARTE MAGAZINE: Quizás, tu personaje acaba representado a aquellos que buscan en un grupo lo que individualmente no acaban de encontrar.

JORDI AGUILAR: Sí, efectivamente. Es que la gente de esta asamblea, lo que necesita, al menos yo lo veo así, es ser escuchada, ser apoyada y, a lo mejor, no lo encuentran en sus quehaceres del día a día. Entonces, se reúnen aquí gentes muy variopintas, con diferentes pensamientos y, en determinados momentos, van todos de la mano. Sobre todo, cuando el ambiente se relaja… Pues como pasa siempre. Cuando hay comida de por medio y hay croissants, como ocurre en un determinado momento de la película, encuentran puntos en común.

CINE ARTE MAGAZINE: Tu personaje, Irene, me sorprende porque, al final, encuentra una cierta química con el personaje de Greta. Ahí hay algo que se queda a medias…

IRENE ANULA: Sí, es algo que, como todo en esta película, queda insinuado. El espectador tiene que verlo de manera activa y poner de su parte porque hay cosas que quedan solo sugeridas… Pero sí, hay cierta química entre las dos…

CINE ARTE MAGAZINE: Porque tu personaje da el perfil de una chica combativa, que ha participado en una serie de luchas, pero tiene más recorrido…

IRENE ANULA: Sí, eso es… Tiene como otro poso, tiene otras contradicciones, tiene otro punto incluso… Esa chica combativa, con los ideales muy claros, de repente se plantea otras cosas y tiene otras sensibilidades.

CINE ARTE MAGAZINE: ¿Veis a Greta como el personaje externo que hace de contraste frente al resto, que es el que menos tiene que esconder? Álex ha dicho que es una especie de avatar del espectador…

IRENE ANULA: Sí, porque está fuera. Está dentro de la organización pero está fuera de la asamblea digamos, pero, al final, acaba estando dentro, entra a degüello y, claro que sí, puede ser el punto de vista del espectador.

JORDI AGUILAR: Al final, incluso, le acaba dando una lección a su padre en un determinado momento.



 A la izquierda, Greta Fernández, a la derecha Irene Anula, en una imagen de Asamblea. Dos personajes entre los que surgirá una química especial…


Irene Anula y Jordi Aguilar en un momento de Asamblea. Del personaje de Jordi Aguilar, habría mucho que hablar. Pero no podemos por no hacer un gran spoiler


CINE ARTE MAGAZINE: A Greta y Álex, también le hemos preguntado sobre que la película va más allá del tema del método asambleario. Que trata, sobre todo, la cuestión del choque entre idealismo y pragmatismo y de esa sensación que te invade cuando crees que va a haber un momento importante en que vas a poder pasar página y te das cuenta que ese momento pasa y nada ha sucedido y tienes los mismos problemas que tenías y alguno más.

JORDI AGUILAR: Es que la vida es así.

IRENE ANULA: Es que yo creo que la película habla más del modo en que nos relacionamos en sociedad, en la incomunicación real que hay. En que a veces el contacto físico, ese abrazo que se dan al final, es lo que más llega. Yo creo que la película tiene por debajo un montón de capas y lecturas y lo que al final está hablando es de un reflejo de la sociedad, de las relaciones humanos y de cómo a veces nos entorpecemos con cosas que no tienen importancia.

JORDI AGUILAR: Incluso, puedes necesitar un segundo o tercer visionado para ver cositas que no te has dado cuenta que han sucedido en esa localización, porque es una única localización. Aquí, también destacar la labor de montaje que ha hecho Álex que me parece que ha hecho un trabajo muy bueno.

CINE ARTE MAGAZINE: Se lo comenté a Álex: no parece que el origen de la película sea una obra de teatro…

IRENE ANULA: Sí, fíjate que fuerte. Yo creo que ha sabido encontrarle su punto.

JORDI AGUILAR: Claro, en la obra de teatro se partía de que tú ibas a un espacio muy propenso para crear la duda. Tú, de repente, ibas allí y no sabías quiénes eran los actores. Esa duda aquí no las tenemos porque los vemos en pantalla y sabemos que son actores. Entonces, ha tenido que hacer una labor de ajuste importante.

IRENE ANULA: Yo creo que ha encontrado su manera. En la obra de teatro, de repente, había gente que se levantaba y decía: “Perdonad. Yo me he equivocado porque venía a ver una obra de teatro”. Se mezclaban los actores entre el público… Y aquí había que encontrar el modo de hacerlo. Realmente, hemos encontrado el lenguaje audiovisual para llevar a cabo la adaptación.





José Manuel Cruz, director de Cine Arte Magazine, con Irene Anula y Jordi Aguilar


CINE ARTE MAGAZINE: Antes, hemos comparado a Asamblea con Esperando a Godot. La duda es si al final, como en la obra de Beckett, Godot no llega o, en caso contrario, sí se vislumbra, aunque sea de forma tímida, en el horizonte. Es decir, si los personajes han avanzado algo o no con sus problemas… ¿Cómo lo veis vosotros y cómo lo verían vuestros respectivos personajes?

JORDI AGUILAR: Pues, hombre, yo me quedo con la postura de que, de forma grupal, sí se ha avanzado en algo. Porque esta gente, cuando vuelva a reunirse, van a tener más puntos en común. Mi personaje, no sé si se va a volver a encontrar con ellos o no, pero creo que, cuando vaya a otra reunión, él va a echar de menos a este grupo de gente porque se ha sentido a gusto reivindicando ciertas cosas…

IRENE ANULA: Como Irene actriz, como Irene persona, yo sí creo que han avanzado en pequeñas cositas. Después de mucho darle al tema, creo que sí… Y, como Irene personaje, porque se llama igual que yo, pues creo que ella también tiene un punto de vista favorable, aunque ella piense que hay que guerrear más, que hay que poner un poco más la carne en el asador, pero, bueno, hay ciertas cosas que han surgido y que han podido darle su lugar.

CINE ARTE MAGAZINE: ¿Qué le diríais a los futuros espectadores para que se animen a ver la película?

JORDI AGUILAR: Yo creo que es una comedia asamblearia, un formato nuevo, un nuevo género, y creo que si entras en el tono, te vas a dejar llevar. No es una película larga tampoco y yo creo que es muy disfrutable porque puede ser el día de cualquier persona en un ambiente asambleario. Yo creo que puede gustar.

IRENE ANULA: Yo diría que es una película fresquita, con un punto de vista diferente, con un mogollón de actores y actrices, con muy buenas interpretaciones, y, bueno, como un punto reflexivo ahí, ese tema de las relaciones humanas y de los movimientos asamblearios.

CINE ARTE MAGAZINE: ¿Qué nos podéis contar de proyectos futuros de los que se pueda hablar?

IRENE ANULA: Pues no hace mucho hemos los dos terminado de rodar el largometraje Lucas, también con Álex, que parte de su corto Lucas. Y estamos muy contentos.

JORDI AGUILAR: Que sigamos trabajando Irene y yo juntos.

Como anexo 3, y ante la noticia que nos han dado Irene y Jordi, incluimos el enlace al corto que ha servido de base para el próximo largo de Álex Montoya.




Una vez realizadas todas las intervenciones y, tras un rápido y pacífico intercambio de pareceres, donde no ha habido voces discrepantes, se adopta por unanimidad la siguiente DECISIÓN:

Recomendar vivamente Asamblea a todos los espectadores y aconsejar a los distribuidores y a las salas comerciales que apuesten por la película, por su inteligente dirección, las grandes interpretaciones de todo el reparto y por la diversidad de lecturas que ofrece la historia, lo cual enganchará y hará disfrutar a quienes la vean.

Y para que así conste, queda rubricada esta acta para que surtan los efectos que sean oportunos y convenientes.



Nacho Fresneda y Greta Fernández en un momento de Asamblea



Nacho Fresneda e Irene Anula en otro momento de la película



María Juan, Sergio Caballero y Marta Belenguer, participantes en la Asamblea con posturas y actitudes muy diferentes entre ellos



El personaje de Abdelatif Hwidar guarda silencio casi durante toda la película. Eso sí, cuando interviene…



¿Y ahora qué? Los espectadores tienen la palabra. La película les deja vía libre para su opinión…





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