MÁTALOS SUAVEMENTE (o ¿cómo sería una película si Tarantino decidiera ponerse en plan cafre?)



TÍTULO: Mátalos suavemente. TÍTULO ORIGINAL: Killing Them Softly. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Andrew Dominik. GUIÓN: Andrew Dominik, adaptando la novela Cogan’s Trade de George V. Higgins. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Brad Pitt, Scott McNairy, Ben Mendelsohn, James Gandolfini, Vincent Curatola, Ray Liotta, Trevor Long, Max Casella, Sam Shepard, Slaine. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.deaplaneta.com/es/matalos-suavemente.

El cine negro, junto al western y el musical, es uno de los grandes géneros de la historia del cine. Pero, frente a la relativa decadencia de los dos últimos, el género noir conserva gran parte de su fuerza y vigor. Bien sea en la línea de recrear el canon tradicional de este tipo de películas (como en Muerte entre las flores -1990- y El hombre que nunca estuvo allí -2001- de los hermanos Coen, L. A. Confidential -1997- de Curtis Hanson, Camino a la perdición -2002- de Sam Mendes, La Dalia Negra -2006- de Brian de Palma o Enemigos públicos -2009- de Michael Mann) o intentando actualizar su estética, encontrando nuevos caminos (como en Reservoir Dogs -1992-  y Jackie Brown -1997- de Quentin Tarantino, Heat -1995- de Michael Mann, Fargo -1996- y No es país para viejos -2007- de los hermanos Coen, Una historia de violencia -2005- y Promesas del Este -2007- de David Cronenberg, American Gangster -2007- de Ridley Scott, La noche es nuestra -2007- de James Gray, Dueños de la calle -2008- de David Ayer o la serie televisiva The Wire), todos los años nos suele deparar algún título estimable. En esta ocasión, ha sido Mátalos suavemente, que se inscribe en la segunda de las tendencias descritas.







La trama del film tiene como telón de fondo la campaña para las elecciones presidenciales estadounidenses del año 2008. A la vez que contemplamos los discursos del presidente saliente (George W. Bush) y del candidato demócrata (Barack Obama) y asistimos a las noticias del derrumbamiento del sistema financiero, unos delincuentes de poca monta están organizando un robo en un garito donde se celebran partidas de póker clandestinas. Ambas líneas narrativas, evidentemente, están conectadas. El discurso (prácticamente) explícito de la película es el paralelismo entre la debacle de los grandes bancos de Wall Street y las formas de actuar de las bandas de delincuentes de los bajos fondos, paralelismo que desembocará en el brutal discurso final del personaje interpretado por Brad Pitt, que, aunque expresado de manera contenida, expresa algunas de las ideas más tremendas que hemos podido oír en mucho tiempo en una sala de cine.

Si Andrew Dominik, en su anterior film, El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007), psicoanalizó al famoso forajido norteamericano, en esta ocasión opta por una visión casi behaviorista y logra llevar con magnífico pulso el ritmo de la historia, ayudado por un guión soberbio que representa un importante porcentaje del resultado final de la película. El espléndido trabajo de Brad Pitt, James Gandolfini, Ray Liotta y Richard Jenkins y un magnífico plantel de secundarios hacen el resto.

En resumen, Mátalos suavemente es una de las sorpresas agradables del año. A pesar de su extraordinaria dureza, se trata de una magnífica película.


Nota (de 1 a 10): 8.

Lo que más me gustó: Brad Pitt y James Gandolfini. Un guión cáustico como la sosa.

Lo que menos me gustó: Algunos manierismos visuales ralentizan la trama.



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