CAPITÁN AMÉRICA: EL PRIMER VENGADOR y SUPER 8



CAPITÁN AMÉRICA: EL PRIMER VENGADOR (o los militares los prefieren altos)

TÍTULO: Capitán América: El primer vengador. TÍTULO ORIGINAL: Captain America: The First Avenger. AÑO: 2011. NACIONALIDAD: USA. DIRECCIÓN: Joe Johnston. GUIÓN: Christopher Markus y Stephen McFeely, basado en los comics creados por Joe Simon y Jack Kirby. SICA ORIGINAL: Alan Menken y Alan Silvestri. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Chris Evans, Hayley Atwell, Sebastian Stan, Tommy Lee Jones, Hugo Weaving, Toby Jones, Dominic Cooper, Richard Armitage, Stanley Tucci y Samuel L. Jackson,. PÁGINA WEB OFICIAL: http://captainamerica.marvel.com/intl/es/main.html.

Para entender el sentido último de este film, hay que esperar a que terminen de pasar todos los títulos de crédito y ver las imágenes que le siguen. Descubriremos, entonces, que esta película (tal como anuncia en el título) no es más que la antesala de la que está planeada como plato fuerte de la saga: Los Vengadores, cuyo estreno está previsto para el verano de 2012. Es así que esta cinta es, en gran medida, una presentación del personaje central y el inicio de una historia que tiene que dar mucho más de sí. Ello explica algunos hechos chocantes que, si no, no nos acaban de cuadrar (el curioso desenlace, la larga introducción hasta que la acción propiamente dicha cobra ritmo…). Una vez que se tiene en cuenta este punto, podemos entender el film como una excelente película de acción con interesantes matices.




Dirigida por Joe Johnston (cuya película más conocida quizás sea Jumanji -1995-), su trama, a la vez que respeta los rasgos esenciales que el protagonista tenía en el cómic, ofrece un contrapunto irónico digno de tener en cuenta. No es un secreto que el Capitán América (personaje creado en 1941 por Joe Simon y Kack Kirby con el fin de que fuera un elemento de propaganda durante la II Guerra Mundial) es el superhéroe más identificado con los valores relacionados con el patriotismo y la idiosincrasia estadounidenses. Y ello sigue siendo así en la película, donde Steve Rogers es elegido para convertirse en un supersoldado en virtud de su propia condición moral y de su carácter innato, en la convicción de que hay que buscar a alguien que esté predestinado a la virtud y, por ello, al éxito. Simultáneamente, a esta idílica visión se contraponen los momentos cercanos a la comedia en los que el protagonista participa en la campaña para cubrir las emisiones de bonos de guerra. Dichas secuencias parecen mostrar el lado impostado y teatral en la construcción del personaje y, aunque sólo se trata de un breve paréntesis, sí que expresan un cierto escepticismo cercano al mostrado por Clint Eastwood en Banderas de nuestros padres (2006). Estas dos caras de la moneda se resuelven, finalmente, en la apelación a los valores profundos del personaje y no a los meramente superficiales, de forma que cabe interpretar la narración como la necesidad para Estados Unidos como país de rescatar un espíritu y una actitud que han caído en el olvido pero que todavía puede recuperar.

Realizada a un ritmo ágil pero no desenfrenado, el film cuenta con las estimables interpretaciones de todo el reparto (Chris Evans, Hugo Weaving, Toby Jones, Stanley Tucci y, en especial, Tommy Lee Jones y Hayley Atwell) y unos efectos especiales brillantes en la medida en que, sin ser colosalmente espectaculares, logran ser eficaces en la medida en que pasan desapercibidos.

En definitiva, El Capitán América: El primer vengador es un gran y digno espectáculo visual que nos logra hacer pasar dos horas sin que estemos pendientes del reloj y que, a la vez, logra transmitir con sutileza el drama interior que, al final, acaba sacudiendo al personaje y que constituye el sacrificio final que tendrá que asumir por el destino que ha elegido.


NOTA (de 1 a 10): 7.

LO QUE MÁS ME GUSTÓ: El nivel de las interpretaciones y el ritmo de la historia.

LO QUE MENOS ME GUSTÓ: La dinámica narrativa de EXPOSICIÓN-NUDO-DESENLACE no acaba de estar bien ajustada.


SUPER 8 (o recordemos aquellos maravillosos años…)

TÍTULO: Super 8. TÍTULO ORIGINAL: Super 8. AÑ: 2011. NACIONALIDAD: USA. DIRECCIÓN Y GUIÓN: J. J. Abrams. MÚSICA ORIGINAL: Michael Giacchino. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Joel Courtney, Elle Fanning, Riley Griffiths, Ryan Lee, Gabriel Basso, Zach Mills, Kyle Chandler, Ron Eldard, Noah Emmerich, Glynn Turman y David Gallagher. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.super8-movie.com/intl/es/.

En Super 8, J. J. Abrams (creador de las series Alias y Perdidos y que, anteriormente, ha dirigido Misión Imposible 3 -2006- y Star Trek -2009- y producido Monstruoso -2008-), ha realizado un homenaje en toda regla a los años 80 y a una de sus manifestaciones más relevantes: el cine de Steven Spielberg, quien ejerce, además, como productor de esta película. Durante aquella década, Spielberg dirigió, en unos casos (En busca del arca perdida -1981-, E. T. El Extraterrestre -1982-, Indiana Jones y el templo maldito -1984-, El color púrpura -1985-, El imperio del sol -1987- e Indiana Jones y la última cruzada -1989-) y produjo, en otros (Poltergeist -1982-, Gremlins -1984-, Los Goonies -1985-, Regreso al futuro -1985-, El secreto de la pirámide -1985-) una larga serie de títulos que marcaron una época y a toda una generación. Tomando como inspiración a Los Goonies y a alguna otra película que no vamos a desvelar para no destripar el núcleo de la trama, Super 8 es una auténtica gozada que despertará en muchos la nostalgia y, en otros, quizás, el amor por el cine más puro y auténtico.






Siendo J. J. Abrams uno de los creadores que más ha renovado el género de la ficción televisiva y, en menor medida, cinematográfica, es relevante que reivindique una época anterior como inspiración de su obra. Porque esta reivindicación no es un mero brindis al sol sino que todo el espíritu de la película está impregnado de las películas homenajeadas. Ello otorga una inmensa frescura a la película y hace inolvidable a todo el elenco de jóvenes protagonistas.

La trama principal, centrada en unos niños que intentan rodar una película amateur con una modesta cámara de super 8, da un giro cuando, durante una escena grabada en la estación de ferrocarril, se produce un accidente de un tren del ejército. Los niños huyen y la cámara sigue grabando y, entonces, en la película quedará reflejando lo que el tren esconde y que se constituye en el misterio central del film. El proceso de revelación de este misterio está meticulosamente calculado, de forma que, hasta que no pasan noventa minutos de película, no quedará finalmente desvelado.

La intensidad narrativa se irá intensificando gradualmente hasta alcanzar un clímax final donde todas las tramas quedarán enlazadas y resueltas y se producirá el final del proceso de maduración del protagonista, elemento no explícito pero que constituye el esqueleto secreto del film.


NOTA (de 1 a 10): 8.

LO QUE MÁS ME GUSTÓ: la frescura de la película y lo bien que oculta el misterio principal.

LO QUE MENOS ME GUSTÓ: hay cierta confusión narrativa cuando los niños vuelven al pueblo tras escapar del albergue.


Comentarios