VARADOS DE HELENA TABERNA. CUANDO EL CINE SE CONVIERTE EN TESTIMONIO...


El próximo 20 de septiembre se inaugura el 67º Festival de Cine de San Sebastián y, ese mismo día, a las 8 de la tarde, en la sala 2 del Kursaal, se proyecta, inaugurando la Sección Zinemira, dedicada al cine vasco, el documental Varados, de la directora Helena Taberna. Aprovechando dicha circunstancia, hemos entrevistado a la realizadora para que nos hable de los detalles de un documental que nos ha impactado, nos ha emocionado y nos ha hecho reflexionar largo y tendido sobre la situación de los inmigrantes y refugiados que llegan a Europa y para los que nuestro continente no es capaz de encontrar ninguna solución.

Varados está rodado en Grecia y en él se retrata la situación de quienes, llegados de Siria y de países africanos como Camerún, están inmovilizados en el país heleno, inmersos en un infernal proceso burocrático que no se sabe si es un protocolo para dar salida efectiva a situaciones desesperadas o, por el contrario, un modo de crear falsas esperanzas y demorar la frustración de quienes han sido condenados a vivir en un limbo permanente. En esta película, aunque muy diferente al resto de su filmografía, Helena Taberna sí que muestra algunos puntos de conexión con el espíritu que ha guiado su cine (Yoyes – 2000–, Extranjeras – 2005–, La buena nueva – 2008–, Nagore – 2010–, Acantilado – 2016–), sobre todo en relación a su preocupación por personajes que han tomado decisiones valientes y arriesgadas y que, por ello, han acabado viviendo al borde del abismo y por la condición de la mujer en una sociedad que aún la oprime y que no respeta todos sus derechos ni le reconoce íntegramente su dignidad como ser humano. Para hablar de Varados, de su talante como directora y de sus expectativas sobre el recorrido del film, hemos hablado con Helena Taberna, que ha arrojado luz y sentido a un documental que, por méritos propios, ya es uno de los más importantes que se va a estrenar en este año 2019.




CINE ARTE MAGAZINE: Hola, Helena. La primera pregunta que querríamos hacerte es cómo surgió la necesidad y la posibilidad de realizar este proyecto. Es decir, cuándo sentiste que tenías que hacer un documental como Varados y qué circunstancias se dieron para poder llevarlo a cabo.

HELENA TABERNA: En realidad surgió en una conversación informal con unos amigos de Zaporeak, una ONG pequeñita, que actualmente da comidas en Lesbos a 1.700 personas diariamente. En esa charla, hablamos de la situación en Grecia y de que me gustaría acercarme como voluntaria del cine para registrar la vida cotidiana de los refugiados de larga duración. Ni siquiera tenía claro qué quería hacer, pero había reflexionado sobre lo extraño que me resultaba que en Grecia, en este momento, no estuviesen la mayor parte de los artistas e intelectuales europeos e internacionales, porque sin duda los movimientos migratorios son un banco de pruebas de lo que será la sociedad en un futuro muy cercano. Me parecía un importante espacio de reflexión artística e intelectual, como lo que fue Sarajevo hace unos años o la Guerra Civil española. Y este hecho, el de los refugiados y las migraciones, me parece que por desgracia sigue ocupando muy poca atención en el mundo artístico, cultural e intelectual.



Varados surge del contacto de la directora Helena Taberna con la ONG Zaporeak


CINE ARTE MAGAZINE: Creo que Varados conecta con una de las grandes preocupaciones de tu cine (pienso especialmente en Yoyes y en La buena nueva): la de retratar a personajes que viven en una especie de tierra de nadie, en una situación que es parecida a vivir en el alambre y tener que estar siempre preparados para caer… ¿Sientes esa conexión con otras películas anteriores?

HELENA TABERNA: Probablemente exista esa conexión pero no soy muy consciente. Aunque sin duda mis preocupaciones, anhelos y necesidades narrativas están ahí. Recuerdo que cuando estrené Acantilado tenía la sensación de haber hecho una película muy diferente y sin embargo un crítico me recordó que estaba reflejando de nuevo mi preocupación por cómo compagina el ser humano la libertad individual y la pertinencia al grupo. Y tenía razón. Pero lo cierto es que cada día me siento más libre para elegir el tema y el tratamiento cinematográfico del proyecto que llevo entre manos. Siento que voy dejándome llevar al máximo por la intuición (por lo sabido no pensado). Y me gusta sentirme así.



Aunque Varados es un film con personalidad propia, tiene puntos de conexión con otros títulos dirigidos por Helena Taberna


CINE ARTE MAGAZINE: Aunque el documental, en una primera capa, es el retrato de los refugiados que, sobre todo de Siria, aunque no solo de Siria, están en Grecia esperando una solución a su situación, creo que, a otros niveles, acaba siendo mucho más. Por ejemplo, un retrato del desamparo en el que puede llegar a vivir un ser humano… Me estremeció especialmente la escena en la que Mohammed decide ir solo con su silla de ruedas para llegar a la Plaza Sintagma… ¿Es esa exploración del desamparo una de las dimensiones importantes del film?

HELENA TABERNA: Muy interesante tu apreciación sobre las capas y sobre la fragilidad. Y creo que  es cierto y que también esa es otra de las características de mi filmografía, que pretende ser ambiciosa en cuanto a que permita varias lecturas y a abrir puertas a la reflexión. La secuencia de la discusión de la plaza Sintagma es una buena muestra de lo que dices. Sin duda, esa fragilidad estremece. Pero creo que conmueve más porque esa fragilidad de nuestro protagonista genera en nosotros, a través de la función de espejo del cine, una imagen que nos obliga a repensar nuestras propias fragilidades, pasadas, presentes o futuras.



El de Mohamed, es uno de los testimonios de refugiados sirios que se recoge en Varados


CINE ARTE MAGAZINE: En contraposición, creo que el documental tiene otro lado luminoso, que nos habla de la capacidad del ser humano para sacar lo mejor de sí mismo dentro de la adversidad… Aparte de los ejemplos de solidaridad y lucha que vemos, la conversación de Lidia con las niñas Hala y Zahara Halame y Donia Mohammadi es un momento de especial fuerza y optimismo. Ahí se refleja vuestra intención (algo que ya hiciste, por ejemplo, en tu documental Extranjeras) de mostrar las dos caras que cualquier realidad tiene, ¿no?

HELENA TABERNA: Así es. Me parece muy importante ahondar en el dolor, conocer en profundidad las causas y consecuencias de lo que retrato, pero creo que existe la obligación de abrir puertas a la esperanza y de mostrar la vida como es con ese dolor y a la vez con ese empuje a pesar de la adversidad y las dificultades. Esa fuerza en la solidaridad que también creo que es más poderosa en las mujeres porque seguramente tenemos menos recorrido en lo público y la necesitamos más. Y la película creo que también tiene guiños al cine  y a la cultura como parte de esa esperanza sanadora.



Hala y Zahara Halame y Donia Mohammadi cuentan ilusionadas en Varados todos sus proyectos


CINE ARTE MAGAZINE: Hay una escena que es la que me parece más emotiva y que sucede en el momento más inesperado. Es cuando llegáis al campo de refugiados de Morias, en la isla de Lesbos. Esperamos hundirnos en la miseria que allí se vive pero nos encontramos con el testimonio de la pareja de Camerún (Christele y Sylvano), ante el que es muy difícil no emocionarse. ¿Qué sentisteis en el momento de grabar ese instante?

HELENA TABERNA: Pues me derrumbé totalmente. Tuve que salirme del local a llorar y Rosalía salió para consolarme. Imagina cómo me sentí siendo abrazada y consolada por ella. Realmente me parece la historia de amor más hermosa que he conocido nunca. ¡Qué belleza! Son dos minutos de un amor tan de verdad. Cómo se miran, cómo se necesitan, cómo se miman... Dudo que en un largometraje de ficción hubiera podido contar tanta verdad y emoción como retratan esos dos minutos de Varados. Y ahí tengo que agradecer a una de mis maestras la cineasta Agnes Varda con una frase suya muy sabia: "Los directores de ficción, deberían transitar de vez en cuando por el género documental porque el documental enseña humildad".  Y yo añado que, además de humildad, el cine documental enseña a hacer mejor cine de ficción porque obliga a mirar de un modo más profundo.



Christele y Silvano son los protagonistas del momento más emotivo del documental


CINE ARTE MAGAZINE: Un testimonio que me parece esencial es el de Leonie. Ahí se aprecia la fragilidad añadida que viven las mujeres que abandonan su país e inician una aventura incierta de por sí pero que, además, tiene el riesgo derivado de la actuación de las mafias de la prostitución…

HELENA TABERNA: Sí, tienes razón. Además, me gusta más porque lo cuenta con cierta dureza. No se recrea en esa situación de prostitución y abusos por la que pasan la mayoría de las mujeres refugiadas sino que trata de levantarse y luchar. Es muy hermosa también la amistad con Rosalie y cómo se apoyan. Me encanta la frase "Podrás contar a tus nietas que estuviste en Moria". Y cómo se reúnen a cantar y cómo llenan el día con sus clases y sus sueños...



La conversación entre Leonie y Rosalie es otro de los relevantes momentos de Varados


CINE ARTE MAGAZINE: Los rótulos finales son como un mazazo para el espectador, ya que descubrimos que los dos núcleos que eran como una especie de islote mínimo de seguridad en medio de un estado de precariedad máxima (el Centro Social Victoria y el edificio ocupado en Atenas) ya no existen. Es decir, lo que vemos en Varados viene a ser como un “oasis” para una travesía que, a día de hoy, tiene que ser bastante más dura, ¿no?

HELENA TABERNA: Exacto. Además tras las elecciones las acciones de la derecha en el poder está siendo devastadora. Esto es lo que hay.

CINE ARTE MAGAZINE: Varados se estrena el 4 de octubre en salas comerciales. ¿Qué recorrido esperáis que tenga (porque, por su tema, es ya un documento único de una dramática situación a la que urge hallarle salidas dignas y satisfactorias)?

HELENA TABERNA: A mí me gustaría que hiciera un recorrido largo y extenso. Me parece que es muy buena noticia para la película  se estrene en el Festival de San Sebastián inaugurando la Sección Zinemira el día 20 de septiembre a las 19 horas. Y que la distribuidora Márgenes esté empujando el proyecto colocándolo en bastantes salas. Y también que la prensa especializada la recomiende. Ojalá que la película llegue a los corazones, porque creo que la reflexión que genera la emoción, nos humaniza.



Helena Taberna aspira con Varados a que reflexionemos a partir de la emoción ante la realidad


Como han podido ver, Varados reúne todos los ingredientes para atraer nuestro interés y ser motivo de reflexión y análisis y para acabar siendo testimonio ineludible de una época y de unas circunstancias que, vistas en perspectiva con el paso del tiempo, acabarán resultando (como siempre, demasiado tarde) injustamente dolorosas e intelectualmente inexplicables. El próximo día 20, en el Festival de San Sebastián, en la sala 2 del Kursaal, a las 20.00 horas, será la primera oportunidad para que los espectadores puedan verla.



Varados de Helena Taberna se estrenará en el Festival de San Sebastián, inaugurando la sección Zinemira




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